En estos caminos electrónicos viaja la rebeldía
que sueña y sueña ...
Y cuando el sueño es de muchos y se sueña juntos... es REALIDAD.
fragmento: declaración de principios de ALIA*

jueves, septiembre 03, 2009

Ampliar la sintonía

Página/12
Por Mario Wainfeld

Una norma precedida de una maratón de debates en todo el país, nutrida de una fundamentación inusual en estas pampas, propicia y merece un debate de calidad. La reacción de los grupos económicos afectados y sus voceros va a contramano: es estentórea y pobre argumentalmente. Las alusiones a Chávez se multiplican y engalanan con menciones a Hitler, Goebbels y Apold. Las hipérboles y la victimización (una pegatina de carteles se define como “agresión”) forman parte de una estrategia que subestima el intercambio democrático.

A pesar de todo, la discusión avanza. Dirigentes de variadas fuerzas se internan en el proyecto para tratarlo con minucia. El oficialismo va triunfando en ese sentido, pero la victoria provisoria le impone un cometido más complejo: construir una mayoría significativa en el Parlamento, que también permee el ágora. La ilusión de los más valiosos diputados del Frente para la Victoria (FpV) es plasmar una coalición ad hoc similar a la que votó la reestatización de Aerolíneas o la del sistema previsional. Con base en la fuerza propia y enriquecida por la presencia de partidos de centroizquierda, comprometidos históricamente con esas banderas pero no dispuestos a aprobar a libro cerrado la propuesta del oficialismo.

Las alianzas no serán las mismas que cuando se aprobaron las facultades delegadas. El chubutense Mario Das Neves parece preanunciar un esquinazo al oficialismo. Otros compañeros harán lo mismo. No contender con el poder mediático es una clásica premisa de partidos y dirigentes que gobiernan o aspiran a hacerlo. El kirchnerismo no fue la excepción, hasta el año pasado.

La fuerza propia seguramente se limitará; los partidos de centroizquierda abren una ventana de oportunidad. El socialismo se aparta de la mayoría del Acuerdo Cívico y Social, alineado en el Frente del Rechazo. El partido de Hermes Binner es consistente con su trayectoria previa. La diputada electa Margarita Stolbizer (que también militó en pro de la reforma a la ley de Radiodifusión) marca elegante distancia con sus compañeros de ruta cívicos, cobistas o radicales stricto sensu.

Todos los potenciales aliados del oficialismo proponen mejoras a su proyecto. En una instancia de negociación nadie puede sincerar que algunas son negociables y otras no. En espejo, está el FpV que manifiesta voluntad de “abrirlo” (la propia Presidenta lo expresó ayer, habilitando el juego de sus operadores parlamentarios), pero tampoco dirá cuál es su máximo disponible.

Muchos aspectos se controvierten. La búsqueda de calidad institucional promueve que se agreguen otros temas, ajenos a la ley misma pero vinculados con la libertad de expresión.

Claudio Lozano y Miguel Bonasso presentaron sendos proyectos de sus bloques unipersonales. El de Proyecto Sur se engrosará a partir del 10 de diciembre, cuando ingrese Fernando Solanas con otros dos diputados. Seguramente Bonasso y Lozano son los más refractarios a articular sus propuestas con la del FpV.

El conjunto de fuerzas de centroizquierda más amigable con el proyecto oficial está integrado por diputados del SI, de Proyecto Progresista y del Encuentro Popular y Social. Son los que votaron la prórroga de las facultades delegadas, tienen vocación de “apoyar la ley”, con cambios. Aquello de “elevar el techo” del kirchnerismo de que tanto habla Martín Sabbatella, que activa en ese sentido. Todos ellos reclaman hacer un combo o al menos priorizar en la agenda legislativa otras iniciativas: la ley de libre acceso a la información pública, la despenalización de los delitos de calumnias e injurias por temas de interés público para periodistas y la regulación sobre la asignación de pautas publicitarias oficiales”. Las dos primeras son ya clásicas demandas sobre la libertad de prensa y límites a la presión gubernamental. La tercera se conecta con reproches a la actual administración.

En lo tocante al Sistema de Comunicación Audiovisual el principal ítem que desean cambiar es la integración de la autoridad de aplicación. Hay mociones para promover un ente autárquico o una presencia más acotada del Ejecutivo. No son sencillas de implementar, garantizando imparcialidad y capacidad de gestión, piensa este cronista. El discurrir de la polémica aclarará si el objetivo es accesible con otro esquema organizativo.

Las facultades de la comisión bicameral son, de cajón, otro aspecto en el que el centroizquierda quiere meter baza y ampliar incumbencias.

También proponen retoques al régimen de revisión técnica de las licencias. No es cierto, aunque mucho se ha dicho, que las licencias son revisables cada dos años: tienen vigencia por diez años, prorrogables. Sólo son revocables por causas graves, taxativamente especificadas. Pero sí existe una instancia bianual de revisión del espectro, el oficialismo la cree imprescindible para adecuarlo a las mutaciones determinadas por la evolución tecnológica. El punto es válido, varios legisladores del centroizquierda reclaman que se especifique con todas las letras en el proyecto. También se mociona que el plazo sea mayor, para restringir la discrecionalidad gubernamental. Si se llevara a cinco años ninguna revisión caería durante el mandato del gobierno que otorgó la licencia.

El artículo 25 del proyecto, que faculta a las empresas de telecomunicaciones a ingresar al mercado audiovisual es, quizá, el más recusado por Lozano y Bonasso. Silvia Vázquez (radical K) se enroló en la misma posición. Sostienen que la franquicia contradice el espíritu antimonopólico de la norma y consagra una excepción indeseable a un criterio general estipulado en el artículo 23, que es vetar la participación de concesionarios de otros servicios públicos. El oficialismo alega que se les imponen límites razonables y que también los hay en normas previas (la de Industrias culturales, apodada “Ley Clarín” por los iniciados). Los antecedentes de las telefónicas, incluida Telecom (acaso la única que “calza” con los citados requerimientos legales), fuerzan a levantar la guardia. Para Lozano y Bonasso ése es un tema crucial, de no retorno. Otros legisladores de centroizquierda presumen factible legislar con más detalle las restricciones a las telefónicas en el mercado de las comunicaciones, sin vedar su acceso.

La coyuntura desafía al oficialismo y a los enrolados en la necesidad de cambiar la ley. Aun los más permeables a un acuerdo exigen reformas. Sus objetivos son dobles: mejorar la propuesta, quedarse con parte del capital simbólico. El kirchnerismo, que sabe traccionar por vía de la opción binaria pero que es muy poco dúctil para sumar, deberá extremarse para ganarse los apoyos. Máxime si se piensa en el escenario ulterior al 10 de diciembre, más le vale aplicarse a aprender a conceder y compartir los réditos políticos, un arte que le es esquivo.

Los socialistas y las demás expresiones del centroizquierda, a su vez, deberán elegir (en cierta medida, en algún momento) entre priorizar el perfil propio o contribuir a un cambio político de fuste. En este tipo de pactos el más poderoso tiene que abrir más la mano, pero todos deben aportar su cuota.

La alternativa es resignarse a la perduración de una ley que concilia el autoritarismo dictatorial con la desaprensión privatista del menemismo. Para colmo, es vetusta de cara a una actividad que genera innovaciones casi cotidianas. Son inevitables las consecuencias de la falta de legislación y regulación aggiornadas: los poderes fácticos imponen su lógica. Lo que no está regimentado se rige por la lógica del mercado. En ese esquema no priman las mayorías ni los intereses democráticos, más vastos y complejos que el móvil de lucro. Y más estimables que el ansia de poder de las corporaciones, que también está en juego.

mwainfeld@pagina12.com.ar"

El fin no justifica los medios | Fidel


Cubadebate
3 Septiembre 2009

Las noticias directas procedentes de Estados Unidos en ocasiones producen indignación y a veces repugnancia.

Desde luego que en los últimos tiempos gran número de ellas se referían a los problemas asociados a la grave crisis económica internacional y sus consecuencias en el seno del imperio. No son, por supuesto, las únicas referentes a ese poderoso país. Cualquier página del grueso volumen de noticias procedentes de un continente, región o país del mundo, por lo general está relacionada con la política de Estados Unidos. No hay punto del planeta donde no se experimente la avasalladora presencia del imperio.

Como es lógico, durante casi diez años las noticias sobre sus brutales guerras ocuparon importantes espacios de la prensa y más aún cuando estaba de por medio una elección presidencial.

Nadie sin embargo había imaginado que en medio del drama de las guerras de conquista aparecieran las noticias sobre cárceles secretas y centros de tortura, un bochornoso y bien guardado secreto del Gobierno de Estados Unidos.

El autor de la grotesca política que condujo a ese punto había usurpado la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de noviembre del 2000, mediante fraude electoral en el estado sureño de la Florida donde se decidió la contienda.

Después de usurpar el poder, W. Bush no solo arrastró al país a una política de guerra, sino que dejó de suscribir el Protocolo de Kyoto, negando al mundo durante 10 años, en la lucha por el medio ambiente, el apoyo de la nación que consume el 25 por ciento del combustible fósil, lo que puede ocasionar a la especie humana un daño irreparable. Ya el cambio climático está presente en el incremento mundial del calor, que los pilotos de aviones ejecutivos pueden observar a través de los tornados de creciente fuerza que se forman desde las primeras horas de la tarde en sus rutas tropicales y pueden ser motivo de peligro para sus modernos Jets. Están todavía por conocerse las causas del accidente del avión de Air France que se desintegró en pleno vuelo.

Nada sería comparable con las consecuencias del descongelamiento de la enorme masa de agua acumulada sobre el continente antártico, sumada a la que se derrite sobre Groenlandia. Mi punto de vista acerca de la responsabilidad que cae sobre Bush, lo sostuve en reciente encuentro con el cineasta norteamericano Oliver Stone al comentarle su filme: “W”, referido al penúltimo Presidente de Estados Unidos.

Me limito a señalar que después de los errores y horrores políticos de George W. Bush, el ex vicepresidente Cheney, que fue su consejero, enarbola la idea de que las torturas ordenadas a la CIA para obtener información estaban justificadas por cuanto salvaron vidas norteamericanas gracias a la información obtenida por esa vía.

Desde luego que no salvó las vidas de los miles de norteamericanos que murieron en Iraq, ni las de casi un millón de iraquíes, ni los que en número creciente mueren en Afganistán. Tampoco se sabe cuáles serán las consecuencias del odio acumulado por los genocidios que se están cometiendo o pueden cometerse por esas vías.

Se trata, entiéndase bien, de un problema elemental de ética política: “el fin no justifica los medios”. La tortura no justifica la tortura; el crimen no justifica el crimen.

Tal principio se debatió y se sostuvo durante siglos. En virtud de él la humanidad ha condenado todas las guerras de conquista y todos los crímenes cometidos. Es de suma gravedad que el más poderoso imperio y la más colosal superpotencia que haya existido nunca proclame tal política. Más preocupante aún no es solo que el ex vicepresidente y principal inspirador de tan pérfida política la proclame abiertamente, sino que un elevado número de ciudadanos de ese país, tal vez más de la mitad, la apoye. En ese caso, sería una prueba del abismo moral al que puede conducir el capitalismo desarrollado, el consumismo y el imperialismo. De ser así, debe proclamarse abiertamente y pedir opinión al resto del mundo.

Pienso, sin embargo, que los ciudadanos más conscientes de Estados Unidos serán capaces de librar y ganar esa batalla moral a medida que comprendan la dolorosa realidad. Ninguna persona honesta en el mundo desea para ellos, o cualquier otro país, la muerte de personas inocentes, víctimas de cualquier forma de terror, venga de donde venga.

Fidel Castro Ruz
Septiembre 2 de 2009
7 y 34 p.m."

PERON Y LAS BASES NORTEAMERICANAS EN COLOMBIA. EL PLAN CONDOR II


FUENTEOVEJUNA
El 20 de noviembre de 1973, desde la presidencia de la República, Perón escribe una carta al Gral. Prats donde, con vigencia absoluta para hoy, nos explica la estrategia de las bases norteamericanas en Colombia que ruin y cipayescamente Uribe defiende.


'Comprendo su juicio de que el destino de un país depende principalmente de las relaciones del gobierno con sus Fuerzas Armadas, en una palabra de la tenencia que predomine dentro de éstas.
Es muy justo lo que Usted menciona sobre el proyectado plan de los Estados Unidos de modificar el estatuto de la O.E.A. Si los altos mandos de las Fuerzas Armadas latinoamericanas lo apoyan, tendremos que afrontar duras pruebas, ya que estas modificaciones tienden a la formación de bloques militares en América Latina.

Traerán como consecuencia la desunión y permitirían a los yanquis instalar en el hemisferio su anhelado teatro de títeres políticos. Si llega a suceder ni imaginarlo quiero, América Latina se atrasaría un siglo en el camino de su desarrollo y su progreso social.
Esta perspectiva debe impulsarnos a poner en descubierto los pérfidos planes de los Estados Unidos, sus intenciones inconfesables de ´pentagonizarnos´, de convertir nuestros territorios en polígonos destinados a probar armas, en plaza de armas que servirían a sus fines estratégicos.
Más adelante advierte que ´el verdadero contenido de la política norteamericana en América Latina debe ser analizado a la luz de los fines globales de su gigantesca maquinaria bélica. En realidad todos los planes de ayuda a nuestros países, la política d exportaciones, el sistema financiero, el desarrollo industrial, están sometidos a los intereses de los planes estratégicos del Pentágono [...]
...reconozcamos que una de las causas principales de los duros reveses sufridos por las fuerzas democráticas de América Latina reside en no apreciar debidamente el rol de los Estados Unidos, resposables de la mayoría de los golpes de Estado.
Sus manos están manchadas con la sangre de miles y miles de latinoamericanos caídos en la lucha por la libertad y la independencia [...]

...se equivocan los que afirman que respecto a Estados Unidos estamos viviendo un período de calma. ¿Y qué calma es ésta cuando están realizando toda clase de actividades secretas, soborno de políticos y funcionarios gubernamentales, asesinatos políticos, actos de sabotaje, fomento del mercado negro y penetración en todas las esferzas de la vida política, económica y social?.
Sobre nuestros países vuelan aviones militares norteamericanos mientras nuestro suelo permanece en poder de sus monopolios, con bases militares. Y a éstos se añaden centenares de establecimientos menores como estaciones meteorológicas o sismológicas, capaces de convertirse en centros de terrorismo y agresión [...] no estamos bien informados sobre las actividades del imperialismo en el derrocamiento de gobernantes democráticos de Brasil, Chile, Bolivia, Uruguay y otros países'

En: Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo de Chile, CODEPU, Ediciones de solidaridad Médico-Internacihttp://www.blogger.com/img/blank.gifonal de Alemania, enero de 1994."

EDUCACION, MODELO PRODUCTIVO Y AMBIENTE

Jornadas Pedagógicas 2009 del 7 al 10 de Septiembre
EDUCACION, MODELO PRODUCTIVO Y AMBIENTE
I.S.F.D Nº 54, Bulnes 30 TE: 4355-2005 Localidad de Zeballos - PARTIDO de Florencio Varela Prov. Bs As. (a 2 cuadras estación Zeballos entre estaciones Bosques y Fcio Varela- Ferrocarril Roca) Consultas Prof.Francisco Sangiuliano 4215-5310

Actividades listado provisorio.

LUNES 7

9 hs: Apertura. Lanzamiento del proyecto: Adopción de un árbol” Taller de ecología social-ISFD 54. Prof. Francisco Sangiuliano

10 HS:Lic. ANTONIO BRAILOVSKY Problemática Ambiental

13 HS Prof.Carlos melone El sistema de producción y la problemática ambiental

16hs Biólogo Eduardo Wolowelsky: EL SIGLO AUSENTE .Consideraciones acerca del conocimiento público sobre la ciencia

18 hs: Prof .SONIA DURAND Las ciencias sociales y las ciencias exactas: una relación en debate

MARTES 8

8hs. Presentación alumnos de 4to de Biología. Presentación acerca del Dengue EDI-Prof Alonso Lilian

9 hs: Alumnos y ex alumnos de Geografía. Ensayo de propedéutica ambiental en F. Varela

10hs: Videos Soja (títeres)y agro combustible- Paula Darwich profesora y licenciada en ciencias biológicas –grupo BIOS

13 hs: Lic.Patricia Digiglio ¿por qué la relación entre educación, ambiente y modelo productivo es un problema biopólitico?

15 hs: Carlos Vicente responsable de Información GRAIN América latina."Frente al modelo sojero: Soberanía Alimentaría".

16.30 hs. Organizaciones Sociales en defensa del Medio Ambiente de la region

Foro del Río de la Plata-

Problema de Sub-estación de Edesur.

Comisión contra Contaminación en Fcio Varela

18 hs: Ing.Hugo Scolnik Matemática y medio ambiente

20 hs: Prof. Jorge Rodríguez Cambio Climático.

MIERCOLES 9

8,30: Presentación a cargo del Centro de egresados del ISFD Nro 54

10HS: Prof.MARIA ROSA MARIANI- Prof. RUBEN RAVERA

La mirada ambiental de Hudson

13hs charla con C.E.D.E.P.O de Fcio Varela

14 hs: Ing.CLAUDIO GUARDO La problemática del agua en Fcio Varela

15hs: Ing. Agr. Anahit Aroniant- Comisión Multisectorial Uruguay. Modelos productivos regional .

Ing. Agr.Fernando Queirós Armand Ugón, Agroecológica

18 hs Presentación de alumnos de Matemática. Prof. ADRIANA BRACUTO.

JUEVES 10

8hs: Análisis de las revistas escolares docentes. Alumnos de 3ero de EGB- Prof. DANIELA ZABALETA

10HS: AGRUPACIÓN MAPUCHE Presentación del Video Bialet Masse. Charla y debate

14 hs Presentación de CISYPE Prof. FERRERA CARLOS

16 hs Monocultivo de soja y modelo productivo Jorge Rulli (Grupo de reflexión Rural)

18 HS. ACTO ACADÉMICO

martes, septiembre 01, 2009

Texto de la cumbre de UNASUR exige no injerencia en asuntos internos para garantizar la integración regional


Stella Calloni
Después de siete horas de debate y un comienzo tenso, los 12 presidentes de los países miembros de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), varios de los cuales rechazaron con argumentos contundentes la presencia de bases militares de Estados Unidos en territorio colombiano, acordaron un texto en defensa de la no injerencia en asuntos internos de los pueblos para garantizar la integración regional y se pronunciaron por la paz y la preservación de los recursos naturales, en un documento moderado.

El mandatario colombiano, Álvaro Uribe, tuvo que defenderse de críticas de sus colegas en el hemisferio por permitir que Estados Unidos utilice siete bases militares en territorio colombiano.

No nos engañemos, ustedes no van a poder controlar a los estadunidenses, dijo su par ecuatoriano, Rafael Correa, quien sostuvo que su país ya tuvo esta experiencia cuando Estados Unidos hacía uso de la base de Manta.

Asimismo se citó a una reunión de cancilleres en la primera quincena de septiembre, para diseñar medidas de fomento en materia de confianza y seguridad y avanzar en una estrategia sudamericana de lucha contra el narcotráfico, y convocar al Consejo de Defensa de la Unasur para analizar la estrategia militar de Estados Unidos en la región.

Al inaugurar la cumbre en un hotel de San Carlos de Bariloche, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que se iba a fijar una doctrina sobre como la Unasur va a tratar la instalación de bases de un país que no forme parte de la América del Sur en cualquiera de nuestros territorios, en referencia a la presencia Estados Unidos en Colombia.

Recordó la experiencia local en las islas Malvinas de Argentina, donde están instaladas en forma unilateral, por la fuerza, bases de una potencia ni siquiera extrasudamericana, sino extracontinental.

Agregó que su país no es ajeno a los temas que se iban a tratar, pero que no se iba a hacer alarde de victimización, y que no se necesitaban “discursos altisonantes que sirvan para el ocultamiento de los hechos que tenemos que analizar aquí (….) esta alteración en nuestra América del Sur debe ser abordada con mucha responsabilidad histórica”.

Fernández comentó un pedido que le hizo llegar el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, para que trasmitiera a sus colegas que tuviesen pronunciamientos similares a los adoptados por Estados Unidos de cancelar visas y cuestiones comerciales a los sectores que dieron el golpe en su país.

Durante la reunión, el presidente venezolano Hugo Chávez sostuvo que “las bases militares son la estrategia de la dominación global de Estados Unidos y su verdadero interés es expandir su dominio y no ayudar a Colombia a combatir el narcoterrorismo.

Chávez presentó el documento titulado Estrategia global de bases de apoyo, incluido en el Libro Blanco del Comando Sur con diapositivas. Allí se revela que Estados Unidos propone bases como las que se instalaron en Colombia y que fueron el motivo de esta reunión de emergencia.

Esas y otras bases facilitan la movilidad de tropas y equipos de Estados Unidos, con un peligroso alcance de control regional. Es un plan de avance regional, donde una de las bases que se instala en Colombia en la frontera con Venezuela, la de Palanqueros, tendrá aviones de la más avanzada tecnología de guerra cuyo alcance abarca a toda la región.

Ante esta situación, Correa solicitó que el Consejo de Defensa de la Unasur analice las implicaciones que esto tiene y que se prepare un documento para pedirle luego una reunión urgente al presidente Barack Obama.

Correa hizo quizás la más acabada presentación para demostrar por qué no debían instalarse bases estadunidenses en Latinoamérica, un informe completo con pruebas, cifras y argumentos sólidos.

Ecuador tuvo una base militar de Estados Unidos en Manta. Nos nos engañemos: no hay cómo controlar lo que los estadunidenses hagan en las bases que le cederá Colombia. ¿Quién va a controlar a los estadunidenses?, dijo el mandatario en rueda de prensa.

Para Correa no es posible verificar si un avión que opera en una base es usado para vigilar a narcotraficantes o para interferir las comunicaciones o los radares de otros países de la región. Tuvimos esa experiencia en Ecuador y no seamos ilusos con eso.

Desde el estallido de la crisis diplomática por el acuerdo entre Bogotá y Washington, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ha insistido en que se expidan garantías jurídicas que las tropas no serán utilizadas para operaciones fuera de Colombia.

En la visión de Correa, el hecho de que países firmen un acuerdo no significa que en un determinado momento éste sea roto, y por lo tanto para que las garantías sean verosímiles es necesario que la región fortalezca la confianza mutua entre los países.

La decisión de Estados Unidos de no acatar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) durante la guerra de las Malvinas, en 1982, y apoyar a Gran Bretaña contra Argentina, dijo el presidente Correa, es el ejemplo claro de que los países firman acuerdos y después los rompen según su conveniencia.

Para Ecuador no queda otra salida que confiar en la Unasur. El Consejo de Defensa hará un examen de la situación y nosotros veremos más adelante. Esperamos que eso nos permita normalizar las relaciones entre los gobiernos de Ecuador y Colombia.

Correa recordó que en las discusiones en la cumbre el presidente Uribe pidió que lo ayudemos a cumplir sus compromisos, y si es para el bien de la región recibirá toda nuestra ayuda.

La presidenta de Argentina consideró que el narcotráfico y el terrorismo se combaten con operaciones de inteligencia y contrainteligencia y no con bases militares, que están más relacionadas con guerras convencionales.

También tomó en cuenta el tema del documento presentado por Chávez y dijo que las bases militares tienen más que ver con operaciones de guerras convencionales que con dispositivos para la lucha contra el narcotráfico.

Los tres mandatarios pidieron al presidente colombiano Álvaro Uribe que dé a conocer con toda exactitud el convenio que ha firmado con Estados Unidos.

Uribe defendió el acuerdo con Estados Unidos y terminó confesando que ya estaba cerrado, con lo cual daba como hecho consumado la instalación de las bases, que describió como una ayuda práctica y eficaz en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

Correa relató como las tropas de Estados Unidos en la base militar de Manta, que ordenó desmantelar en su país, mandaban a las fuerzas de seguridad locales. Lo mismo comentó el presidente de Bolivia Evo Morales, cuya posición fue muy precisa: prohibir la presencia de bases militares extranjeras en América Latina.

Correa y Morales demostraron que la presencia en la región de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, no solamente no había mejorado la lucha contra el tráfico de drogas sino que incluso éste se había incrementado.

El mandatario ecuatoriano le recordó a Uribe cómo se descubrió que soldados estadunidenses llevaban drogas y dio cifras que demostraron que las fuerzas locales habían sido más eficientes.

Por primera vez en una cumbre de la Unasur se trataron estos temas de fondo, lo que mostró las diferencias y la decisión de la mayoría de no permitir provocaciones de ruptura de este mecanismo.

Dignidad en el sur

Durante la cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que se desarrolló ayer en Bariloche, Argentina, la mayoría de los gobernantes de la región expresaron su rechazo al acuerdo suscrito entre los regímenes de Colombia y Estados Unidos, encabezados por Álvaro Uribe y Barack Obama, respectivamente, que permite a Washington operar siete bases militares en territorio colombiano.
Durante el encuentro, la anfitriona Cristina Fernández de Kirchner trazó un paralelo entre este hecho y la experiencia terrible que ha implicado la operación de bases británicas en las Malvinas; el mandatario venezolano, Hugo Chávez, afirmó que la suscripción del acuerdo entre la Casa Blanca y el Palacio de Nariño forma parte de la estrategia global de dominación de Estados Unidos; el presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló que no se puede permitir la presencia militar extranjera en nuestros territorios: es un mandato noble que nos dan nuestros pueblos, y el mandatario de Ecuador, Rafael Correa –quien ejerce la presidencia pro tempore de la Unasur– solicitó una reunión urgente con Obama para tratar el tema.
El sentir de los gobernantes se vio reflejado en un documento final en el que se afirma que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede (...) amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y, en consecuencia, la paz y seguridad en la región.

Por su parte Álvaro Uribe insistió en defender el acuerdo de su gobierno con Estados Unidos, señaló que con la instalación de las bases referidas no hay renuncia, ni abdicación de soberanía, e incluso las calificó como una ayuda práctica y eficaz contra el narcotráfico y el terrorismo.

Es saludable que exista en la región un grupo de gobiernos que, no obstante provenir de expresiones políticas e ideológicas distintas, estén dispuestos a llamar a las cosas por su nombre, a defender las respectivas soberanías nacionales y a rechazar un acuerdo que implica, en última instancia, una profunda amenaza de desestabilización en el subcontinente.

Contrario a lo que señala Uribe, no hay elemento alguno que justifique la instalación de este tipo de bases en Colombia: como señaló ayer mismo la presidenta de Argentina, el narcotráfico y el terrorismo se tienen que combatir, entre otras cosas, con medidas de inteligencia y contrainteligencia, no con el establecimiento de enclaves militares, y el propio Uribe debería saber, tras la experiencia de la aplicación del desastroso Plan Colombia, que la estrategia antinarco ofrecida desde Washington no arroja saldos particularmente positivos y sí potencia el desarrollo de escenarios de tintes bélicos y de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.

En cambio, existen razones de peso para sustentar el rechazo de los gobiernos sudamericanos a la presencia militar de la superpotencia en Colombia: históricamente, Washington ha brindado apoyo a golpes de Estado que asolaron la región el siglo pasado y ha respaldado la imposición de gobiernos títeres, ha mantenido un constante injerencismo económico en estos países, y ha emprendido ofensivas sistemáticas en contra de la integridad territorial y el pleno usufructo de los recursos naturales de las naciones al sur del río Bravo. Por lo demás, sería pertinente que Bogotá prestara atención a lo expresado ayer por el propio Rafael Correa, cuando, al recordar que Estados Unidos ocupó durante años la base de Manta, en territorio ecuatoriano, concluyó: No nos engañemos: no hay cómo controlar lo que los estadunidenses hagan en las bases que les cederá Colombia.

Hasta ahora, el pretendido giro de Obama en materia de política exterior no ha pasado de ser un conjunto de buenas intenciones. En lo que se refiere a Latinoamérica, acuerdos como el que se comenta revierten los avances que pudieran haberse dado a nivel discursivo, reafirman el carácter imperial y colonialista de Washington y sus afanes hegemónicos en la región, además de que permiten ponderar el peso específico que mantienen el Pentágono y el complejo militar-industrial en la política de ese país.

Sería por demás lamentable que el decoro y la dignidad expresados ayer por los gobernantes sudamericanos encontraran como respuesta la misma arrogancia imperial que en su momento demostraron los antecesores de Obama. Cabe esperar que éste exhiba sensatez e inteligencia, comprenda que ni Colombia ni su país enfrentan amenazas que justifiquen el establecimiento de estos enclaves militares y atienda al llamado que le han hecho los gobiernos del sur del continente."

Amplios debates marcaron la cita de UNASUR

Juventud Rebelde
BARILOCHE, Argentina
Luego de varias horas de intensos debates, la cumbre extraordinaria de UNASUR, celebrada aquí, acordó que su Consejo de Defensa se reúna en septiembre, con el objetivo de diseñar medidas de fomento de la confianza, la seguridad y las garantías para la región.

La Declaración Final del encuentro reafirma que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y, en consecuencia, la paz y seguridad regionales, reportó PL.

Expresa asimismo la decisión de fortalecer a Sudamérica como una zona de paz y subraya la vocación de solucionar cualquier conflicto por la vía pacífica y el diálogo.

La Cumbre salvó la unidad pero todavía no logró restablecer el clima de confianza que demandó la presidenta anfitriona Cristina Fernández, en una reunión donde el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, se empeñó en convencer de que no habrá «bases» de Estados Unidos en su país y, del otro lado, su colega de Venezuela, Hugo Chávez, expuso un documento estadounidense develador del interés hegemónico de Washington, incluso, más allá de las fronteras latinoamericanas.

Entre una y otra, el resto de las intervenciones de los mandatarios expresaron con matices la preocupación por el acuerdo entre Colombia y EE.UU. —que, como certificó el presidente Uribe en la reunión, ya está firmado—, y pidieron mayor claridad sobre sus postulados.

Uno de los primeros en usar de la palabra fue el mandatario colombiano, quien insistió en convencer del aporte que la ayuda estadounidense ha significado para su país en la denominada lucha contra el narcotráfico, y dijo que Colombia no renuncia a la soberanía con el acuerdo, al tiempo que aseguró que en el mismo quedaba claro que no se intervendría en otros estados.

Uribe también afirmó que no se trata del establecimiento de bases estadounidenses y que su país no aceptaría el tránsito de naves de guerra por su territorio, pues en el acuerdo con Washington, dijo, se habla de «inteligencia táctica y operativa, y no estratégica»; además de recalcar que los radares que se instalen serán restringidos a la lucha contra el narcotráfico.

Sin embargo, esa aseveración no tranquilizó a mandatarios como el ecuatoriano Rafael Correa, quien se preguntó entonces cómo las naciones del área podrían controlar lo que hace un avión en el aire, o los radares.

Reveladora y angular en tal sentido fue la intervención del presidente venezolano Hugo Chávez, quien se limitó a presentar al plenario el documento del Comando de Movilidad Aérea de EE.UU. que traza sus nuevas estrategias y señala el papel de las denominadas bases de apoyo en ruta a las fuerzas militares norteamericanas pues, afirma, la estrategia no puede ser estática.

El texto identifica como áreas de interés a África y zonas de Asia, y menciona entre las bases que podrían servir para ello a la de Palanquero, una de las siete mencionadas en el acuerdo con Colombia.

Ahora, devela el documento reseñado por Chávez, la estrategia militar de EE.UU. comprende «defender la patria, operar dentro y desde regiones de vanguardia, ganar dos campañas solapadas, ganar de manera decisiva una campaña, y un número limitado de contingencias menores». ¿Cuáles serían esas contingencias?, se preguntó el Presidente de Venezuela.

La inclusión de Sudamérica en esos planes, añade el informe, permitiría ejecutar la estrategia de compromiso regional de EE.UU. y ayudar con la ruta de movilidad hacia África.

La reunión acordó también que el Consejo de Defensa de UNASUR analice el texto y verifique la situación en las fronteras.

Interesante fue la intervención del presidente boliviano Evo Morales, quien hasta el último instante se pronunció porque el documento final de la cita recogiera el rechazo explícito a la presencia de bases militares en la región, y consideró que acudir a la presencia militar extranjera para resolver los problemas locales es un descrédito a las fuerzas armadas de ese país.

Habiendo sido líder de los cocaleros cochabambinos, Evo testimonió también cómo los militares estadounidenses encargados de la lucha contra la droga en su país en los años 80 disparaban contra los movimientos sociales, de lo cual fue testigo. «Hemos vivido eso», señaló Morales, y apuntó que la historia de Latinoamérica se repite. Es el dominio de EE.UU. sobre los pueblos de Sudamérica.

También usaron de la palabra los presidentes de Uruguay, Perú, Suriname, Brasil, Paraguay y Chile.

Bases de Estados Unidos afectan comercio colombo-venezolano


Actualizado 11:00 a.m. hora local
CARACAS, 1 de septiembre (PL).—
Agentes aduanales y transportistas calculan hoy en 50 por ciento la disminución del intercambio terrestre colombo-venezolano debido a la tensión provocada por la instalación de bases militares de Estados Unidos en Colombia.

El comercio bilateral ha sido seriamente afectado por la decisión colombiana, que las autoridades venezolanas consideran una amenaza para el país y la región y llevó al presidente Hugo Chávez a ordenar un congelamiento de las relaciones bilaterales.
La situación comenzó a revertir la tendencia al auge comercial que se venía dando en los 10 años del gobierno de Chávez, cuando el intercambio pasó de unos mil millones de dólares a más de siete mil millones de dólares en 2008. De esa cifra, unos seis mil 800 millones de dólares corresponden a compras realizadas por Venezuela, que el país ya comenzó a reorientar hacia otros países como Brasil, Argentina y Ecuador.
Representantes aduanales dijeron a medios regionales de prensa del estado Táchira que es evidente la disminución del número de vehículos de carga que cruzan los puentes internacionales Simón Bolívar, de San Antonio, y Francisco de Paula Santander, de Ureña.
Para algunos, como el presidente de la Cámara de Transporte Internacional de la frontera venezolana, Helio Pulido, el intercambio con Colombia ha caído más del 80 por ciento, con respecto al año pasado.
Ante el mayor alineamiento de Colombia con Estados Unidos y el reciente golpe de Estado en Honduras, el presidente Chávez denunció la existencia de una ofensiva contra los gobiernos progresistas de la región.
La posición es compartida por la mayoría de los gobiernos de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que, en una reciente cumbre en Bariloche, Argentina, abogaron por evitar acciones que amenazan la paz y estabilidad en la región.

Argentina adoptará el estándar japonés de TV Digital


RedUSERS
En las próximas horas el gobierno argentino anunciará la adopción del Sistema Japonés ISDB-T de transmisiones para la TV abierta digital.

Parece que el capítulo inconcluso por la definición de un estándar para el desarrollo de la televisión digital en suelo argentino llegó a su fin: luego de varias idas y vueltas, coqueteos con empresarios y especulaciones, la lógica tuvo lugar.

El gobierno finalmente se inclinó por un modelo regional y adoptará la norma japonesa modificada por Brasil, lo cual abriría una nueva era en el plano tecnológico nacional y zonal.

El anuncio tendría lugar este viernes en Bariloche en oportunidad de la cumbre de UNASUR en la que participara Luiz Inácio Lula Da Silva, el principal lobbista en el mercosur del estándar nipón.

Hace exactamente un año, se publicaba la noticia del viaje del ministro Julio De Vido junto a otros funcionarios argentinos a tierras gaúchas donde se reunió con el gobierno brasileño, en lo que fue el primer adelanto de lo que aquel momento se suponía el inminente anuncio de la nueva norma digital, que, por falta de inversiones y crisis mundial mediante, se demoró hasta ahora.

La cuestión es que el gobierno argentino firmará dos convenios: uno con el gobierno de Japón y otro con el brasileño. Para esto se crearán un Consejo a nivel gubernamental y un Foro Consultivo del sector privado para hacer el seguimiento de la puesta en marcha de la norma.

Pese al prometedor anuncio, todavía hay incógnitas como por ejemplo saber cuál será la participación de Argentina en la fabricación y producción de televisores y decodificadores digitales; si sólo se trata de facilitarle a Brasil la venta de aparatos producidos en Manaos con inversores japoneses; y cual será el aporte brasileño-nipón en materia de capital en el país, si los hay.

En el plano estrictamente televisivo local, será la clave la legislación que acompañe el nuevo estándar, por cuanto resta definir si los nuevos canales digitales pertenecerán a los actuales titulares de los canales abiertos o serán licitados en forma separada, idea esta última que siempre defendió el Comfer.

Para eso será de suma utilidad el debate de la nueva Ley de Radiodifusión, que sería tratada este jueves en el Congreso."